Estos son algunos de los mejores chistes de asturianos

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Chistes asturianos

Los chistes de asturianos, y en asturiano son algunos de los preferidos de mucha gente. Por todo ello hoy hemos decidido haceros una recopilación de algunos de los mejores, divididos en secciones bien diferenciadas.

Nuestra recomendación es que guardes esta página, para poder hacer uso de ella en cualquier comida, cena o reunión de amigos, aunque también puedes imprimirla y llevar la colección de chistes para deleitar a cualquiera con tu gran sentido del humor.

Chistes de asturianos

Dos asturianos están mirando al cielo. Uno dice:

-Mira ese cohete. Va a Venus.

Y el otro responde:

-Pues vamos a escondenus


Un asturiano saca la oposición de bombero en Nueva York y el primer día tiene que ir a sofocar un incendio en un rascacielos donde suben todos los bomberos a apagar el fuego. Al apagar el fuego bajan todos menos el asturiano.

-¿Dónde está el asturiano?, preguntó el jefe de bomberos.

-Socorriendo a una persona en el cuarto piso le respondieron.

Sube el jefe, allí estaba el asturiano, dando pol culo a un hombre.

-¿Pero qué hace?, le pregunta el jefe de bomberos.

-Aquí socorriendo a este hombre responde el asturiano.

-Pero en estos casos se aplica la respiración boca a boca.

-Por ahí empecé, pero me cagon mi madre calentome …


Verano asturiano


Un asturiano está bebiendo en un bar de Lugo. Recibe una llamada en su móvil. Descuelga, sonríe de oreja a oreja y ordena una ronda de bebidas para todo el mundo en el bar porque, anuncia: su mujer ha tenido un típico bebé asturiano con un peso al nacer de 11 kilos.

Nadie puede creer que un recién nacido pueda pesar 11 kilos pero el asturiano se encoge de hombros. ‘Ye la media en Asturies, tíos.

Como dije, el críu ye un típicu bebé asturianu’

Las felicitaciones le llueven de todos los que están cerca y se oyeron muchas exclamaciones de ‘!!GUAU!!’ Una mujer incluso se desmaya debido a dolores empáticos

Dos semanas más tarde el asturiano vuelve al bar.

El camarero dice, ‘Usted es el padre del típico bebé asturiano que pesó 11 kilos al nacer, ¿no? Todo el mundo ha estado haciendo apuestas sobre cuan grande sería en dos semanas. Le íbamos a llamar… así que, ¿cuánto pesa ahora?’

El orgulloso padre responde ‘ocho kilos’.

El camarero está confuso y preocupado. ‘¿Que ha sucedido? El bebé ya pesaba 11 kilos el día que nació’

El padre asturiano se toma pausadamente un sorbo de su botella de cerveza, se seca los labios en la manga, se inclina hacia el camarero y orgullosamente le dice….

‘Operámoslu de fimosis’


Asaltan una joyería de madrugada en Oviedo y la policía necesita un sospechoso.

Entonces encuentran a un borracho cerca del lugar y lo llevan a comisaría.

Allí lo bajan al sótano y un policía empieza a meterle la cabeza en un cubo de agua.

Cuando el borracho está casi sin aire, el policía lo saca y le pregunta:

– ¿Dónde están las joyas?

El borracho balbucea intentando coger aire y respirar, pero el policía repite la operación tres veces, hasta que la cuarta lo saca.

El borracho, cerca de morir ahogado, empieza a jadear tomando aire y el policía repite:

-¿Dónde están las joyas?

Y el borracho le contesta:

-¡Cagón mi madre, contratai a un buzu, que yo no les veo!!


Se celebraba en Asturias un concurso de pedos internacional. A la final llegaron un francés, un americano y un asturiano.

Le toca el turno al francés. Se pone en posición de disparo y suena una enorme pedorreta con la que compone la música de La Marsellesa. El público aplaude entusiasmado.

El americano, se coloca también en posición de tiro y compone con su pedorreta la melodía de ataque del séptimo de Caballería con trompetas incluidas. El público estalla en aplausos.

Por fin le toca al asturiano que llevaba dos semanas a base de fabada. Se baja los pantalones, dobla la cintura y se oye:

-Prrrrrr…. Prrrrrr…. Prrrrr. El público comienza a abuchearlo y el asturiano hace gestos de paciencia.

-Prrrrrr… Prrrrr…. Prrrrobando, Prrrrobando



Un asturianu le dice a su mujer, de hoy  en adelante te llamaré Eva.

– ¿Por que?

– Porque eres mi  primera mujer.

 – Bueno, pero  entonces yo te llamaré Peugeot.

– ¿Por que?

– Porque eres el  206

Chistes en asturiano

‘El origen del sexo’

Al facer Dios al home, el barro escurriosei algo,

y de ahí esi piturrín que al probín quedoi colgando,

echose el Siñor p´tras pa comprobar bien la obra,

y al dai la vuelta al muñecu, vió colgando aquella porra.

¡Madre mía! ¡Yo que fice!, pues nun lu puedo arreglar,

a nun ser que lu aproveche pa quei valga pa mexiar.

Porque, en principiu, el Siñor, si nun sei escapa la mano,

facialo desagüar por el mismísimo ano.

Y ya tenemos a Adán, equipau con faltriquera,

que el tiempo cambíoi el nombre y hoy llamase collonera.

Al facer a la muyer, a la porra tuvoi mieu

y antes de quei colgara, empujola con el deu.

Pero tanto presionó, mientras miraba pa un sapu,

que non quedó colgadiella.. pero fizoí otro furaco..

¡Por el Dios que lo fundó, que me volví a equivocar!

¡Fuí faceí otro furaco xunto al que tién pa cagar!

Pasó el tiempo, y en Setiembre vino lo de la manzana,

si nun toí mal informau fué un Lunes por la mañana, y aquí

encomienza la historia del asunto el ‘forniqueo’.

Entamándolo Adán y Eva cuando diven de paseo:

– ¡Ay, Eva!, nun sé que tengo pero toí muy quisquillosu,

ta pa caer el Inviernu y…. ¿unde güardo yo esti cosu?..

Empicipien a pensar, y a Eva, muy campechana…

dioí la idea de apalpar y.. ¡echoi mano a la campana!.

Más cosa sorprendente, cuando la cosa cogía,

aquella chisma saltaba y hasta paez que crecía.

– ¡Ay, Adán del alma!.. tal paez que ye un cetru,

yo toi pensando cariñu, que si arriba nun la ates

va pensar el mundu enteru que naciste con tres pates…

Pos si que tamos arreglaos, esto si que me preocupa,

la ‘cosa’ estiró tanto, que nun faí falta la lupa, y

si anantes el güardala daba mucho que pensar, imagínate estí tochu, ¿Onde lo vas a güardar?.

De entre les manos se escapa, escúrrese y se entrisaya. Más ahora me acuerdo, ¡Por el mesmu Santo Tomás!, Diosín, cuando a ti te fizo… fízote un furaco de más. Bien podríamos aprovechalu, y a falta de pocu trapu, metete lo que pudiera, aprovechando el furaco.

Dichu y fechu; en sin pensar en un solu momentu, solucionose el problema de güardar el instrumentu. Dábayos tanto gustín, el güardalu xuntu al ano, que empezaron con el friu y güardáronlo hasta el verano. Y desde entonces p’ca y a pesar del gran progreso, nun topamos mexor sitiu pa seguir güardando ‘eso‘.

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